«La excelencia de la barrica española» según Whisky Magazine

La prestigiosa revista Whisky Magazine, especializada en la actualidad de este conocido espirituoso, ha querido conocer de primera mano la filosofía y el trabajo que Tonelería Murúa lleva haciendo durante más de 125 años en la fabricación de barricas de primera calidad. En el texto se destaca la increíble resistencia de Murúa frente a un mercado volátil gracias a su apuesta por la innovación, la sostenibilidad, la calidad y las relaciones duraderas y sinceras con proveedores y clientes. Con toda esta experiencia, Tonelería Murúa está preparada, como se apunta en el artículo, “para ser el mejor proveedor de barricas de whisky del mundo”.

Tonelería Murúa del valle de La Rioja, que celebra su 125 aniversario, produce barricas de roble desde 1898.

Tras completar la tonelería más moderna de Europa en 2021, la empresa familiar Tonelería Murúa produce ahora 30.000 barricas de primera clase al año. Sus nuevas instalaciones dan prioridad a la sostenibilidad: la mayor parte de la energía procede de paneles solares y el serrín se recupera para calefacción y regeneración energética. Ahora, el equipo de Tonelería Murúa, dirigido por Elena Ceca Antón, cuarta generación de consejeros delegados, está listo para entrar en el mundo del whisky.

«Llevamos 125 años siendo un productor de barricas para vino y jerez de primer nivel mundial. En los últimos cinco años, también hemos trabajado con productores de bebidas espirituosas de todo el mundo, incluidos EE.UU. y China», afirma el director comercial de Tonelería Murúa, Daniel Martínez Sampedro. «Ahora estamos preparados para ser el mejor proveedor de barricas de whisky del mundo».

La combinación de las condiciones climáticas únicas del valle de La Rioja, donde dos cadenas montañosas protegen la zona de condiciones meteorológicas extremas, y las técnicas únicas utilizadas para el secado al aire hacen que pocos puedan igualar la calidad del roble de Tonelería Murúa.

Ceca Antón está especialmente orgullosa de cómo sus tablas de roble, secadas de forma natural durante un mínimo de dos años, se apilan a mano siguiendo un patrón diagonal único, igual que en tiempos de su abuelo. «No sólo importan las condiciones en las que creció el roble, sino también las condiciones en las que se secó. Al secar nuestro roble siguiendo este patrón en mosaico, garantizamos la calidad y la consistencia de nuestra madera», afirma. «Por ejemplo, apilar las tablas de esta manera garantiza que, cuando llueve, el exceso de taninos no deseados se lava de manera uniforme en todas nuestras tablas, y que hay una distribución uniforme de la luz solar y el flujo de aire en todas nuestras pilas».

Gracias a relaciones duraderas, que en algunos casos se remontan a varias décadas, la tonelería cuenta con muchas fuentes sostenibles de roble. En Estados Unidos, la mayoría de los proveedores de madera de Tonelería Murúa son empresas familiares multigeneracionales, lo que fomenta una mayor confianza entre los socios y beneficia también a los clientes de la tonelería.

La tonelería es totalmente transparente sobre sus numerosas fuentes y garantiza que los clientes puedan encontrar el roble perfecto para madurar sus bebidas espirituosas. Tonelería Murúa se abastece de roble americano a lo largo y ancho de los Apalaches, procedente de estados como Pensilvania, Ohio, Misuri, Virginia Occidental, Indiana y Kentucky. Por su parte, el roble europeo de la tonelería puede proceder de España, Francia, Rumanía y muchos otros países del continente. Una parte significativa de su roble europeo cuenta con la certificación PEFC, un programa voluntario que garantiza la gestión sostenible de los bosques europeos certificados.

La innovación también ha sido clave en el desarrollo de Tonelería Murúa. Ha sido pionera en un sistema único de inmersión en agua caliente para sus tablas de roble que ayuda a eliminar el exceso de taninos no deseados. En colaboración con universidades locales y el INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria), ha contribuido a estudios que estudios que incluyen la optimización de las técnicas de secado natural del roble y el análisis de los efectos organolépticos de los niveles de tostado.

Y lo que es más importante, Tonelería Murúa ha conseguido ser increíblemente resistente frente a un mercado volátil y ya ha acumulado un importante suministro de barricas. «Como tenemos tan buenas relaciones con muchos productores de jerez, disponemos de unas 8.000 barricas que se están aderezando con fino, oloroso y Pedro Ximénez y que ahora podrían utilizarse para madurar whisky», dice Ceca Antón.

Otros problemas pueden ser los precios fluctuantes y el suministro incierto o limitado de roble. Martínez Sampedro promete que esto no es un problema: «Aquí, en Tonelería Murúa, podemos garantizar que nunca nos faltará roble. Gracias a nuestras conexiones, nuestra historia y nuestra experiencia, siempre tenemos acceso al roble de mayor calidad de cualquier lugar que necesitemos. Estaremos encantados de garantizarle siempre un suministro constante de barricas cuando trabaje con nosotros».

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